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<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 07:20:38 -0300</pubDate>
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<title>Augurios de los expertos sobre calidad de las construcciones, hace un aņo</title>
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<pubDate>Tue, 09 Mar 2010 13:10:33 -0300</pubDate>
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<dc:creator>alejandra matus</dc:creator>
<description><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Hace casi un a&ntilde;o publiqu&eacute; en terramagazine el siguiente art&iacute;culo, con entrevistas a expertos en emergencias y en construcciones sobre lo que podr&iacute;a pasar en Santiago con las construcciones en caso de un terremoto similar o superior al de 1985. Por lo certero del diagn&oacute;stico, se los reproduzco aqu&iacute;. Salvo por el hecho de que Sanhattan, aparentemente, resisti&oacute; el embate del terremoto, todo lo dem&aacute;s es v&aacute;lido y demuestra que tomar medidas y prepararse era posible.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Experto advierte sobre construcciones</strong></p>
<p><strong>de alto riesgo en el s&iacute;smico Santiago&nbsp;</strong></p>
<p>Por Alejandra Matus&nbsp;</p>
<p>Modernos edificios, de osada y vistosa arquitectura, con fachadas de cristal y vigas de metal, que constituyen el sello de acaudalados barrios de Santiago, podr&iacute;an no resistir un sismo de alta intensidad, como el que vivi&oacute; Chile en 1985, pues fueron construidos bajo regulaciones no supervisadas por la autoridad p&uacute;blica, seg&uacute;n dijo a Terra Magazine el acad&eacute;mico Alberto Maturana, ex director de la Oficina Nacional de Emergencias y actual asesor del Ministerio de Salud en emergencias y desastres.</p>
<p>Chile es el pa&iacute;s m&aacute;s s&iacute;smico del mundo, responsable del 46 por ciento de la energ&iacute;a liberada en el planeta por causa de temblores y terremotos, y el &uacute;nico que registra un sismo de grado 9,6 en la escala de Richter (en Valdivia, en 1960).</p>
<p>&ldquo;Estad&iacute;sticamente, cada chileno ha vivido o conoce muy de cerca la experiencia de alguien que ha vivido al menos dos grandes sismos. S&oacute;lo la Presidenta Bachelet ha debido lidiar con tres terremotos (registrados al norte y sur de Chile) en lo que lleva de su mandato&rdquo;, afirm&oacute; Maturana. Y sin embargo, en su opini&oacute;n, las normas que rigen a la construcci&oacute;n y, en particular, la forma en que la autoridad las hace valer, no est&aacute;n a la altura del peligro.</p>
<p>Maturana es miembro y ex presidente de la Red de Desastres del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); ex presidente de la Asociaci&oacute;n Iberoamericana de Organismos de Protecci&oacute;n y Defensa Civil, y miembro latinoamericano del Comit&eacute; Cient&iacute;fico y T&eacute;cnico de la ONU para la reducci&oacute;n de desastres.</p>
<p>En general, los factores que, en el mundo actual, acrecientan el riesgo de p&eacute;rdida de vidas humanas y elevan el costo econ&oacute;mico de un terremoto, son &ldquo;el crecimiento desmesurado de las ciudades, las construcciones antiguas y de adobe, los desaf&iacute;os ambientales que necesariamente acompa&ntilde;an los escenarios m&aacute;s radicales y la falta de estudios que, incorporados a los planos reguladores de las ciudades, definan con claridad qu&eacute; construir, d&oacute;nde y c&oacute;mo mitigar los riesgos&rdquo;, dijo Maturana.</p>
<p>En particular, en la zona central de Chile, donde est&aacute; Santiago, la ciudad m&aacute;s densamente poblada del pa&iacute;s, el problema es que se est&aacute; construyendo &ldquo;en zonas de alto riesgo, con autorizaci&oacute;n y con normas poco exigentes&rdquo;.</p>
<p>El &uacute;ltimo gran terremoto registrado en la regi&oacute;n metropolitana ocurri&oacute; en 1985, con un grado 6,2. Entonces la capital contaba con instrumentos de medici&oacute;n distribuidos por toda la ciudad, que permitieron, despu&eacute;s del desastre, establecer con precisi&oacute;n qu&eacute; zonas representaban m&aacute;s riesgos. &ldquo;Hubo sectores que quedaron pr&aacute;cticamente intactos, junto a otros en que la destrucci&oacute;n fue total&rdquo;, record&oacute; el especialista.</p>
<p>Ese registro permiti&oacute; &nbsp;comprobar que, junto a la estructura de las edificaciones, es importante saber sobre qu&eacute; tipo de suelo se han levantado, pues las ondas s&iacute;smicas se ven amplificadas si est&aacute;n sobre terreno inestable, como &ldquo;el terreno aluvional, el que acompa&ntilde;a a los cursos de agua, y el suelo de relleno y arenoso&rdquo;, explic&oacute; Maturana. Grandes extensiones de la capital corresponden a ese tipo de suelo.</p>
<p>&ldquo;El terremoto de 1985 permiti&oacute; a los especialistas mapear Santiago, como si se tratara de una fotograf&iacute;a, y determinar aquellas zonas de m&aacute;s alto riesgo&rdquo;, revel&oacute; Maturana. Es lo que se conoce como microzonificaci&oacute;n s&iacute;smica. Esa descripci&oacute;n est&aacute; siendo revisada, adem&aacute;s, a la luz de recientes hallazgos que, aunque est&aacute;n en debate en la comunidad cient&iacute;fica, apuntan a que estar&iacute;a activa la llamada falla de San Ram&oacute;n, que cruza de norte a sur los faldeos de la cordillera, donde se encuentran comunas densamente pobladas como La Florida y Pe&ntilde;alol&eacute;n, y otras con edificaciones de gran Altura, como Las Condes y Vitacura.</p>
<p>Si ese mapa de microzonificaci&oacute;n estuviera incorporado a los planos reguladores de la ciudad o de cada comuna en particular, &ldquo;la sociedad podr&iacute;a seleccionar, siguiendo patrones l&oacute;gicos, d&oacute;nde construir, o en qu&eacute; sectores premiar la edificaci&oacute;n y en qu&eacute; otros castigarlo&rdquo;, dijo Maturana. &ldquo;Sin embargo, es preocupante que grandes edificaciones de altura se construyen justamente en lugares donde el comportamiento del terreno esperado y razonable frente a un terremoto, pudiera ponerlos en serio peligro&rdquo;, agreg&oacute;.</p>
<p>De acuerdo con averiguaciones hechas por Terra Magazine, si bien expertos chilenos han logrado dise&ntilde;ar un mapa de microzonificaci&oacute;n s&iacute;smica para la gran capital, dicha informaci&oacute;n no ha sido incorporada como norma en los planos reguladores de las comunas de Santiago, salvo excepciones, como Melipilla, una comuna rural ubicada al sur de Santiago.</p>
<p>El Ministerio de Vivienda, respondiendo a una consulta de Terra Magazine, afirm&oacute; que &ldquo;la normativa antis&iacute;smica vigente cubre todo el territorio nacional y es la m&aacute;s exigente de Latinoam&eacute;rica&rdquo;. No obstante, ciudades como Bogot&aacute; en Colombia y Santiago de Cuba cuentan con este tipo de mapas de microzonificaci&oacute;n s&iacute;smica, que regulan tanto la calidad de las construcciones, como los lugares donde pueden y no pueden levantarse.</p>
<p>En Santiago, en cambio, dijo Maturana, algunas de las m&aacute;s modernas edificaciones no s&oacute;lo son de gran altura -como aquellas que pueblan el sector conocido como Sanhattan, por su semejanza con Manhattan-, sino que &ldquo;se han hecho sobre la base de planos dise&ntilde;ados en el extranjero, con criterios que no han tenido el examen de nuestra propia realidad s&iacute;smica&rdquo;.&nbsp;</p>
<p>La Ley Chilena</p>
<p>En Chile est&aacute; vigente la Norma NCh433, oficial desde 1996, que exige, por ejemplo, el uso de &nbsp;hormig&oacute;n armado norteamericano para las construcciones en zonas s&iacute;smicas. Es una regulaci&oacute;n mejorada de aquella que estaba vigente en el terremoto de 1985 y que databa de 1972.</p>
<p>Seg&uacute;n dijo a Terra Magazine el doctor y profesor titular de Ingenier&iacute;a S&iacute;smica de la Universidad de Chile, Rodolfo Saragoni Huerta, las construcciones ajustadas a esa normativa resistieron bastante bien el terremoto de 1985. Todos los especialistas concuerdan en que el n&uacute;mero de muertes fue bajo para la magnitud de ese terremoto.</p>
<p>No obstante, hasta 1980, los departamentos de obras de cada municipalidad ten&iacute;an bajo su tutela la supervisi&oacute;n de la norma y se hac&iacute;an responsables, pecuniariamente, de su cumplimiento. La dictadura de Augusto Pinochet traspas&oacute; la responsabilidad del cumplimiento de la norma, a los ingenieros calculistas contratados por los propietarios de las obras.</p>
<p>S&oacute;lo en 2005, en el Gobierno de Ricardo Lagos, hubo una modificaci&oacute;n a la normativa, para exigir la revisi&oacute;n de esos planos por un ingeniero independiente, que debe ser seleccionado de un registro p&uacute;blico. Pero el requisito no se aplica retroactivamente y, por lo tanto, las construcciones levantadas durante los 25 a&ntilde;os que van desde 1980 a 2005 no tuvieron m&aacute;s exigencia que la firma del propio profesional contratado, en la mayor&iacute;a de los casos, por empresas inmobiliarias.</p>
<p>Eduardo Ortiz, jefe del Departamento de Obras de la Municipalidad El Bosque &ndash;uno de los sectores m&aacute;s pobres de Santiago- y uno de los directores de la asociaci&oacute;n gremial que los agrupa, opina que el traspaso de responsabilidad hacia los profesionales encargados de las obras no ha sido negativo, &ldquo;pues de otro modo se hubiera hecho inviable para los departamentos de obras de los municipios, con escasos recursos y poco personal, atender a la demanda de revisi&oacute;n de los c&aacute;lculos estructurales de cada obra&rdquo;. A su juicio, el hecho de que los profesionales respondan con su firma y patrimonio de las posibles fallas en las estructuras, debiera ser suficiente garant&iacute;a de la calidad antis&iacute;smica de las edificaciones nuevas.</p>
<p>Sin embargo, Maturana advierte el riesgo que representa que en un per&iacute;odo tan largo de tiempo -que coincidi&oacute; con el boom de las construcciones en altura en Santiago- se haya requerido s&oacute;lo la firma de un profesional cuyo patrimonio, ante un eventual desastre, ser&iacute;a insuficiente para responder por los da&ntilde;os, sin supervisi&oacute;n de la autoridad p&uacute;blica. &ldquo;Durante este tiempo se han construido edificios mecanos, sin estructura de hormig&oacute;n armado, con un enorme componente de vidrios y cristales, cuyo uso debiera estar restringido en pa&iacute;ses s&iacute;smicos como Chile. Existe un enorme riesgo asociado al reemplazo del hormig&oacute;n armado por estructuras que no han pasado el examen de un gran sismo&rdquo;, dijo el consultor de Naciones Unidas y el PNUD.</p>
<p>&ldquo;Los propios ingenieros calculistas han elevado la voz de alerta por el hecho que muchos profesionales j&oacute;venes, hacen sus planos estructurales sin siquiera conocer el terreno de la obra, simplemente aplicando softwares&rdquo;, agreg&oacute;.</p>
<p>Rafael Riddell, ingeniero civil, profesor titular y jefe del departamento de ingenier&iacute;a estructural y geot&eacute;cnica de la Universidad Cat&oacute;lica, sostuvo en el art&iacute;culo &ldquo;Chile Antis&iacute;smico&rdquo;, publicado por la revista de la C&aacute;mara Chilena de la Construcci&oacute;n que: &ldquo;Lamentablemente, hay una sombra de duda sobre lo ejecutado durante esos veinte a&ntilde;os, por lo que estimo necesario que la revisi&oacute;n (de los c&aacute;lculos, por un profesional independiente) se extienda retroactivamente a ese per&iacute;odo, al menos en el caso de edificios de uso p&uacute;blico, establecimientos educacionales y en construcciones m&aacute;s vulnerables como viviendas econ&oacute;micas&rdquo;.</p>
<p>El profesor Ragoni explic&oacute; que los especialistas ligados al estudio s&iacute;smico de Chile actualmente est&aacute;n abogando por una nueva modificaci&oacute;n legal que obligue no s&oacute;lo a la revisi&oacute;n de planos y los c&aacute;lculos de las nuevas construcciones, sino que a &ldquo;inspecci&oacute;n de las construcciones&rdquo;, para verificar que lo que dicen los papeles se haya cumplido efectivamente. &ldquo;Con eso se completar&iacute;a el ciclo&rdquo; de regulaciones necesarias para responder ante la fe p&uacute;blica.&nbsp;</p>
<p>Las lecciones del pasado</p>
<p>El profesor Ragoni resalt&oacute; que la calidad de la construcci&oacute;n en Chile, en general, ha resistido bien el impacto de los sismos. &ldquo;Aqu&iacute; usted nunca va a ver a los rescatistas sacando gente de debajo de los escombros&rdquo;, afirm&oacute;. Sin embargo, reconoce, &ldquo;no hay que descuidar la seguridad s&iacute;smica&rdquo; y, en la actualidad, se presentan actores de riesgo en las construcciones antiguas y en las adiciones que se han hecho en las casas, sin que cumplan con las normas antis&iacute;smicas.</p>
<p>Ragoni afirm&oacute; que &ldquo;tambi&eacute;n nos preocupan las construcciones en sectores que para el terremoto de 1985 no estaban pobladas, como Lampa&rdquo;, al norte de Santiago, donde se desarrollan numerosos proyectos inmobiliarios, pues no existen mediciones que permitan predecir c&oacute;mo se comportar&aacute;n esos terrenos en un terremoto.</p>
<p>Otro factor de riesgo serio para las vidas humanas, seg&uacute;n lo demuestra la experiencia s&iacute;smica de Chile y numerosos pa&iacute;ses en el mundo, a&ntilde;ade Maturana, est&aacute; asociado a elementos no estructurales, como marquesinas, cielos falsos, luminarias y vidrios.</p>
<p>&ldquo;Y un factor adicional, es la inmadurez de nuestra industria de seguros frente al riesgo s&iacute;smico. En Chile, la mayor&iacute;a de los edificios p&uacute;blicos no est&aacute;n asegurados ni en estructura, ni en equipamiento. Eso incluye &nbsp;a los hospitales&rdquo;, sostiene Maturana.</p>
<p>El especialista agrega que en el Comit&eacute; Cient&iacute;fico y T&eacute;cnico de la ONU, le correspondi&oacute; estudiar a fondo numerosos terremotos modernos, como el de M&eacute;xico (1985), el de Loma Prieta, en San Francisco (1987); el de Kobe, en Jap&oacute;n (en 1995) el de North Ridge, en California (1994); el de Ankara, en Turqu&iacute;a (en 2002), y el de Bam, en Ir&aacute;n (2003), para extraer lecciones sobre c&oacute;mo prevenir y mitigar el costo econ&oacute;mico y de vidas de un terremoto.</p>
<p>&ldquo;En Kobe, por ejemplo, se destruyeron estructuras que se cre&iacute;an s&oacute;lidas y seguras y la lecci&oacute;n que se extrajo fue la precariedad de las construcciones que se levantan sobre terreno sedimentario y de relleno&rdquo;, dijo Maturana.</p>
<p>&ldquo;No obstante, en todos estos terremotos, el da&ntilde;o se produjo en fallas conocidas y denunciadas anticipadamente por los especialistas&rdquo;, concluy&oacute;. &nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>]]></description>
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