FAMILIA

Hace siete años, un día de agosto, en la maravillosa ciudad de Sydney, Australia, nacieron mis hijos, mis mellizos a quienes aquí llamaré Paula y Arturo.  No fueron prematuros, nacieron con buen peso, lo que en cierta forma justifica mi enorme y voluminosa panza y un aumento en mi peso de 32 kilos.  Los dos primeros años de su vida y la nuestra, puesto que no hay que olvidar que ese día de agosto, también nacimos nosotros como padres (me refiero a mi marido y a mí, claro), fueron difíciles y fáciles a un tiempo, de adaptarse a nuevos horarios,

(Leer más)


Comentarios recientes

Cerrar